Jugamos una batalla de 1.500 puntos de franceses divisionales contra Anglo españoles.
El general aliado era un jugador bisoño y, por contra, el francés era Ventura, uno de los diseñadores del juego y las miniaturas (el otro soy yo
Yo tomé algunas fotos durante el desarrollo, que iré insertando en este relato. La calidad no es muy buena, ya que son las mismas, pero se ven...
El general aliado (Británico desconfiado) decidió no servirse de los informes de los españoles y no colocarlos en vanguardia, viendose así forzado por la superior caballería francesa a presentar batalla en un terreno desfavorable, con dos puebles distantes entre sí, lo que le obligó a formar una línea de batalla estirada y débil, con sus dos fuerzas más potentes desplegadas una en cada pueblo: los británicos en su flanco izquierdo

Y los españoles, apoyados con la caballería británica, a su derecha

uniendo ambas posiciones con dos pequeñas fuerzas británicas más.
Viendo este despliegue la vanguardia francesa desde el centro del campo de batalla

informó al general, que decidió lanzar la mayor parte de sus fuerzas contra la división española, sosteniendo al resto de las dispersas fuerzas británicas con un par de divisiones, así que...comenzó el baile !
Primeros cañonazos de la vanguardia francesa...

Y primeras bajas británicas...

El general francés ordena el ataque principal


Los gallardos españoles aguantan con bravura el primer golpe

Mientras la caballería francesa mantiene un duelo desigual con la británica

Demasiado tarde, el general británico intenta reaccionar con un lento contraataque por su izquierda

Pero los franceses ya han puesto el primer pie en el pueblo sostenido por la división española...

Los nuestros se desmoronan y huyen, dejando el campo sembrado de bajas...

El líder de la fuerza francesa se pavonea en la plaza del pueblo. La batalla está perdida, pero no la guerra: pronto enviarán a Wellesley desde la Pérfida Albión para ayudar a los españoles con más eficiencia que este pelanas de hoy...

Bien, espero que os guste y os animéis a jugar en Alcoy, o en vuestras casas.
La batalla duró alrededor de 80 minutos y terminó con una victoria francesa apabullante. La suerte estaba echada desde el principio: la línea aliada muy estirada dejó plena libertad al francés para atacar donde quiso.






