Era la tarde del 10 de Febrero, un americano y un servidor italiano realizamos un HIT DE BEACH.
El tiempo era infernal, una lluvia persistente hacía dificil el trabajo de la aviación.
Mi unidad de la Littorio estaba en sus trincheras, dormitando con sus ositos de peluche aguardando al enemigo.
Al amanecer mis muchachos ven aparecer en las playas la fuerza de la invasión, una cantidad inmensa de americanos desembarcan en las playas, pero podemos comprobar que la disposición de las fortificaciones crea problemas al enemigo.
Tras ser bombardeados reiteradamente por el enemigo nuestras tropas RELUCTAND aguantan el envite del enemigo. Las oredenes son claras, no disparar salvo necesidad extrema. clavamos los dientes y resistimos.
Seis turnos necesita el pérfido americano para desalojarnos de nuestras posiciones iniciales.
Durante este tiempo, nuestras unidades de M.G. toman posiciones y esperan al invasor con saña desmedida.
Mientras nuestro ingenieros se cepillan al bulldozer-mando de una unidad blindada poniendo en estupor a dicha unidad y frenando su avance.
Llega el turno de las M.G. y descargan su ración de plomo a un pelotón de comandos reduciéndolos a la mínima expresión.
Tras once turnos de fiera lucha y enconados combates(que se redujeron a cinco disparors de mis tropas en toda la partida), la victoria se decantó de nuestro glorioso mando el R.S.I.
El encuentro produjo el gasto de seis latas de cerveza, un puro y una amistad espero que duradera con un contrincante americano muy competente, pero que se encontró con un viejo y duro italiano peleón.
Atentamente vuestro Pierre Deveraux.




