Publicado: 31 Ene 2008, 21:00
Unos romanos republicanos , con un centurión "fantástico", provisto de un casco de época imperial. Pues empiezan bien.
Portal de Flames of War: reglas traducidas, informes de batalla, listas de ejército, organización de torneos y actividades de wargames.
https://wargames-spain.com/foros/
El caso es que yo lo veo al revés.....no son las figuras las que ayudan al reglamento...es el reglamento (Y sus continuas ediciones, reediciones, libros recopilatorios, pdf`s y chapuzas varias sin escrupulos y con un claro carácter mercantilista) el que ayuda a vender minis....Lo que parece evidente es que se pretende segui el mismo procedimiento de GW y FoW, es decir, sacar unr eglamento y las miniaturas específcias para el mismo. Se critique o no es la mejor manera apra sacar adelante un proyecto empresarial como este.
No lo habia pensado de esa manera, y la verdad, puede que tengas razón, ya que es un pensamiento muy lógico.Tengo una teoría sobre el funcionamiento de BF, que me parece realmente pintoresco. En un principio no conseguía entender por qué ésta empresa se empeñaba tanto en vendernos libros-folleto en lugar de en vendernos miniaturas y es que estoy completamente seguro que realmente Battlefront sólo hace los libros. Es decir, las miniaturas las debe tener subcontratadas a otra empresa cuyo nombre ni aparece en las cajas y de la venta de miniaturas se debe llevar un porcentaje pequeño, por lo que las miniaturas no suponn la gran fuente de ingresos de la compañía. Por esta razón es que en lugar de incentivar que compremos minis nuevas, ediciones de coleccioneistas y otras chorradas miniaturescas de las cuales se lelvarían un porcentaje pequeño de dinero prefieren que nos gastemos el dinero en libros, que es lo que ellos hacen realmente.
Tampoco estoy de acuerdo. Paso a exponer por qué......y de la venta de miniaturas se debe llevar un porcentaje pequeño, por lo que las miniaturas no suponn la gran fuente de ingresos de la compañía. Por esta razón es que en lugar de incentivar que compremos minis nuevas, ediciones de coleccioneistas y otras chorradas miniaturescas de las cuales se lelvarían un porcentaje pequeño de dinero prefieren que nos gastemos el dinero en libros, que es lo que ellos hacen realmente.